Los implantes cigomáticos son una alternativa a los implantes dentales convencionales para pacientes que no tienen suficiente hueso maxilar o que lo han perdido por completo. Se colocan en el hueso cigomático o malar, que es la parte inferior del pómulo, y son más largos que los implantes dentales tradicionales, con una longitud de entre 30 y 60 milímetros.
Los implantes cigomáticos son una opción para pacientes que:
- Han perdido hueso maxilar por atrofia, enfermedades periodontales, traumatismos faciales, quistes o tumores, o por usar dentaduras postizas removibles por mucho tiempo
- Tienen una pérdida de densidad del hueso maxilar o una descalcificación del tejido óseo maxilar
- Han sufrido pérdidas óseas del maxilar por traumatismos
Los implantes cigomáticos permiten:
- Reemplazar el hueso maxilar
- Suplantar la pérdida de dientes en la mandíbula
- Mejorar el aspecto de la dentadura
- Evitar la necesidad de reconstruir el hueso maxilar o realizar injertos óseos
- Montar los implantes en menos de 24 horas
- Recuperarse rápidamente
El procedimiento de colocación de implantes cigomáticos es mínimamente invasivo y no deja cicatrices externas en la cara.

